Los candidatos ideales para un Lifting Facial son aquellos que tienen signos evidentes de envejecimiento facial, como flacidez de la piel, arrugas profundas y pliegues, y bolsas debajo de los ojos. Los pacientes deben tener una buena salud general y no fumar. También es importante que los pacientes tengan expectativas realistas sobre los resultados del procedimiento y discutan sus objetivos con el cirujano antes de la cirugía.
Como con cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos y complicaciones asociados con el lifting facial, como sangrado, infección, cicatrización excesiva y cambios en la sensibilidad. También existe el riesgo de lesiones en los nervios faciales y la piel. Es importante discutir estos riesgos con el cirujano antes de someterse al procedimiento.
La recuperación del Lifting Facial puede ser prolongada y varía de paciente a paciente, pero generalmente se requiere varias semanas de descanso en casa y una reducción significativa de la actividad física durante al menos dos semanas. Los pacientes pueden experimentar hinchazón y moretones durante varios días después de la cirugía y deben evitar actividades extenuantes durante varias semanas. Es importante seguir las instrucciones postoperatorias del cirujano para garantizar una recuperación segura y efectiva.
Los resultados del Lifting Facial pueden durar hasta 10 años, pero esto depende de factores como la edad del paciente, la calidad de la piel y la exposición al sol y otros factores ambientales. Los pacientes deben seguir cuidando su piel después de la cirugía para mantener los resultados y minimizar el envejecimiento futuro.